Hermanas Tortuga de la Diosa Tanit

Somos un círculo dentro de un círculo sin principio ni final


1 comentario

¿Por qué hacemos Flores de la Vida?

Flor de la Vida

Cuando las Hermanas Tortuga nos reunimos para las meditaciones con el fin de saber qué trabajos teníamos que hacer en este año de 2014, surgieron La Flor de la Vida, los Portales de Luz, las Ruedas de la Medicina, en principio en esta isla nuestra de Fuerteventura, y más adelante en otras islas. En realidad no sabíamos el por qué de estos trabajos pero nos pusimos a ello.

Con el tiempo, comenzamos a vislumbrar las razones de este encargo: sanarnos a nosotros mismos y contribuir con nuestro granito de arena a la instalación de la energía crística lemuriana en esta Tierra en conexión con la red cristalina que rodea el planeta.

La Geometría Sagrada es el fundamento de nuestro ser y señala un orden divino en nuestra realidad. Podemos seguir ese orden desde el átomo invisible hasta las estrellas infinitas, encontrándonos a nosotros mismos en cada paso. La información que está aquí es un sendero, pero entre las líneas y los dibujos se esconde la comprensión intuitiva. Tenemos libre albedrío y podemos cambiar el destino del mundo a través de nuestro Ser.

Alguna vez, toda la vida en el universo conocía la Flor de la Vida como el patrón de la creación, el diseño geométrico que nos conduce dentro y fuera de la existencia física.
Entonces desde un estado muy alto de conciencia caímos en la oscuridad y olvidamos en donde estábamos. Durante miles de años el secreto estuvo escondido en dibujos y tallas alrededor del mundo. Ahora nos estamos elevando de ese sueño, sacudiendo creencias viejas y vislumbrando la luz dorada de este nuevo amanecer, fluyendo a través de las ventanas de la percepción
”. Así nos habla Drunvalo Melchizedek en sus libros sobre El Secreto de la Flor de la Vida.

Drunvalo asegura también que “fue el Dios egipcio Tot quien reveló lo que es La flor de la Vida; reveló que dentro de sus proporciones contiene todos y cada uno de los aspectos que existen de la vida. Contiene cada fórmula matemática, cada Ley de la Física, cada armonía musical, toda forma de vida incluyendo el cuerpo específico. Contiene cada átomo, cada nivel dimensional, todo lo contenido en universos de forma de onda“.

La Flor de la Vida es una expresión de que todos estamos entrelazados unos con otros, que Todos somos Uno. Uno de los trabajos encargados en Fuerteventura fueron 13 Flores de la Vida, de las que os iré mostrando un montón de imágenes.

Y sobre la Flor de la Vida vamos a bucear, vamos a aprender, en este VIII Encuentro de Luz: La Flor de la Vida en conexión con las redes cristalinas

Anuncios


1 comentario

Por qué hacemos Ruedas de la Medicina

Rueda de la Medicina
“Medicina es cualquier cosa que mejora tu conexión con el Espíritu de Dios, con el Gran Misterio de la vida y con toda la vida”
Lin Ekstam

El origen de la Rueda Medicinal se remonta a civilizaciones tan antiguas como los celtas, los wiccas, los paganos, los nativos americanos o los mayas. Es un Mandala de Sanación que nos purifica tanto al interior como al exterior, eleva nuestra alma y recarga nuestro espíritu. Es un círculo mágico que abarca toda nuestra vida. La versión de la Rueda que se utiliza con más frecuencia proviene de la tradición lakota de las tribus de América del Norte, aunque según los Mayas nos permitía recordar claves para la Iluminación de la Conciencia mediante la detección de bloqueos/desarmonías y su consecuente equilibrio, facilitándonos la expansión para convertirnos en Seres de mayor capacidad y soberanía sobre nuestras vidas, y alcanzando los objetivos que nos tracemos.
Así, el significado que se le atribuía a la Rueda Medicinal desde estos tiempos era profundo, místico y sagrado por su carácter sanador y armonizador, dentro y fuera de nosotros mismos.
La rueda se divide en cuatro cuadrantes que se corresponden con los puntos cardinales. El círculo dividido en cuatro, el mismo que en la cruz celta, es un antiguo signo de totalidad.
La rueda no sólo representa la orientación en términos de dirección, también indica el paso del día a la noche y al nuevo amanecer, y traza el ritmo del año. Comienza con la primavera, sigue con el verano, el otoño, el invierno, y de nuevo la frescura de la primavera. La vida humana también queda reflejada en ella, desde el nacimiento, pasando por la juventud, la madurez y la muerte, pues a la visión despierta le resulta evidente que la vida no comienza con el nacimiento ni termina con la muerte: todo es circular, se repite, se transforma y se vuelve a repetir en una octava mayor de la espiral.

¿Cómo se hace una Rueda de la Medicina?
Lo más importante es la intención cuando estás colocando las piedras para sanar al planeta y a los seres humanos. La primera piedra que se coloca es la del centro, y luego los cuatro puntos en las cuatro direcciones. Después se va rellenando cada cuadrante. Cuando la tienes hecha pones unos inciensos en el centro, y si puedes alguna vela, si no tienes nada también funciona sólo con la intención. Si tienes a mano unos granos de maíz serán un regalo a la Madre Tierra. Y dices:
‘Rueda de la Medicina, yo te convoco, tu eres sagrada” por tres veces.
Rueda de la medicina
Al Este, la libertad
El Este es el punto cardinal por el que sale el Sol y se asocia con el elemento aire. Representa los ideales elevados, los nuevos comienzos, lo que nos permite tener una visión panorámica de la vida. Es iluminación e integración, libertad y movimiento. En este punto nos elevamos y nos expandimos, por eso representa tus primeros años de vida en la Tierra. Su color es el amarillo, su animal totémico es el águila que vuela alto y posee una vista de largo alcance, y su cuerpo celestial asociado es el Sol. Es el momento de la encarnación, de la entrada en la materia y la infancia. En el Este determinamos cómo emplearemos las energías a todos los niveles.
Al Sur, los sentimientos
El poder medicinal del Sur está centrado en los sentimientos y las emociones. Es intuición, conexión íntima con la espiritualidad. Simboliza los sueños sagrados, las impresiones psíquicas y el conocimiento interior. Este punto cardinal nos permite relajarnos y curarnos a través de las emociones. También se relaciona al crecimiento de tu ser, pasando de niño a adolescente, simboliza el desarrollo de la percepción del mundo, y el desarrollo de tus capacidades. El Sur está relacionado con el mediodía, el verano, el color rojo. Es la época de la juventud, la época en que aún creemos, somos inocentes y nos preocupamos por nuestros sentimientos y por lo que nos rodea. El elemento del Sur es el fuego y su cuerpo celestial la Luna, reina de las mareas. Su animal totémico es el ratón. Con el ratón aprendemos la importancia de observar cuidadosamente, de ser en verdad quienes somos y estar en realidad donde estamos, algo necesario para tomar decisiones inteligentes. El sur representa el reino vegetal, el que aporta la energía y es el lugar “cercano”.
Al Oeste, la transformación
Llegamos ahora al Oeste, dirección del elemento Agua, de la noche y el otoño. Su color es el negro o azul profundo, y es el hogar del reino mineral de la vida infinitamente lenta y silenciosa que se desarrolla sobre la Tierra. Su aspecto humano está relacionado con el cuerpo físico y por ello podemos asociar la función de las sensaciones, según Jung -el uso de los cinco sentidos ordinarios, lo “real”-. El Oeste corresponde a la madurez, la época en la que tenemos la fuerza para hacer cosas, para ayudar a otros -jóvenes y viejos- de forma práctica y activa. Este punto cardinal representa la alquimia que se produce cuando se desecha lo viejo y se abraza lo nuevo. Simboliza la transformación de los cánones y las costumbres antiguas. Es purificación y renovación.
Su animal totémico es el oso gris, el más fuerte de todos, el que se cura a sí mismo con su conocimiento instintivo de las hierbas y que conoce la necesidad de prepararse para el futuro. Su cuerpo celestial asociado es la Tierra. El Oeste es el dominio de los poseedores de la energía, el lugar para “mirar por dentro”. Simboliza la madurez del ser, la edad adulta el pensamiento trascendental y la transición y fin del ciclo
Al Norte, la sabiduría
Finalmente estamos en el cuadrante consagrado al Norte, donde el color es el blanco de la nieve, de acuerdo con el invierno. Este punto cardinal simboliza el arraigo y la conclusión. Nos permite conectar con nuestro conocimiento interior, comprender mejor la Rueda de la Vida en unión con la Rueda del Año, y llegar a las raíces de nuestro Ser.
El Norte se corresponde a la medianoche y su cuerpo celestial lo constituyen las estrellas. Su elemento es la tierra y se asocia con el conocimiento y la sabiduría. En términos humanos, éste es el dominio de la mente y está asociado con quienes reciben energía: el reino animal. Su animal totémico es el búfalo. El búfalo era de vital importancia para los indios norteamericanos, que lo utilizaban todo de él: su carne para comer, la piel para ropas y tipis, los huesos para armas y utensilios. Los búfalos no eran explotados, eran honrados, al igual que todos los animales, como manifestaciones del Gran Espíritu. Correspondiente a la vejez y a la muerte, y también al tiempo indefinible entre las encarnaciones, el Norte es el “lugar del conocimiento”.
El centro de la Rueda de la Medicina simboliza la Madre Tierra y el Gran Círculo periférico, simboliza el Gran Espíritu Creador.
Como este espacio es sagrado, tus cantos y oraciones deben purificar lo que te rodea, así mismo puedes hacer un llamado de nuestros hermanos animales, espíritus de la Naturaleza, Espíritus de Luz y conectarte a través de ellos a la multidimensionalidad de tu Ser.
La ceremonia suele finalizar con canciones a la Madre Tierra.

Esto son pequeñas indicaciones, aunque hay que tener en cuenta que estás manejando energía y hay que actuar desde el corazón. Si surge otra cosa, se hace.

Con información de:
http://www.mind-surf.net/forochaman/articulo26.htm”>http://www.mind-surf.net/forochaman/articulo26.htm
http://hermandadblanca.org/la-rueda-medicinal-un-circulo-sagrado-un-mandala-de-sanacion-y-proteccion/